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8 comportamientos que debes evitar con tu perro

Todos conocemos a alguien que tiene a un perro como animal de compañía, o nosotros mismos tenemos o hemos tenido uno, pero la gran mayoría no sabe cómo actuar con ellos, ya sea por lo que han visto de otras personas o lo que ellos creen que es común “hacerles” a los perros, por eso te presentamos 8 comportamientos de los humanos que debes de evitar que se practiquen con los perros.

 

 

1. Nunca golpees a tu perro

Golpear a tu perro como modo de corrección de conducta es el peor método correctivo que se puede llevar a cabo, pues puedes dañar a tu perro no solo físicamente, si no también psicológicamente. Hay que tener en cuenta que no siempre ha de saber el por qué se le está golpeando, ni asociar su comportamiento con los golpes recibidos, haciendo que simplemente pierda los lazos de afectividad que tenga contigo, creándole inseguridad y miedo, y en muchas ocasiones provocándole a que responda agresivamente y se convierta en un hábito de defensa como respuesta a cualquier acercamiento o a cualquier movimiento que lo relacione con los golpes recibidos anteriormente. Cuidando de tu perro puede ser un acto decisivo en su calidad de vida.

 

2. Visitar al veterinario no es solo para cuando esté enfermo

Muchas personas acuden al veterinario solamente cuando el animal sufre un accidente o cree que pueda tener una afección grave, y esto solo hace que tengamos un gasto mayor y puede ser peligroso para nuestro perro. Para evitar problemas graves es recomendable ir con regularidad a las visitas programadas de tu veterinario. Recuerda siempre que debes de tener todas las vacunas al día y ten a mano un collar antiparasitario que lo proteja no solo de garrapatas sino también de mosquitos. Nuestro perro es como un ser humano, debe de ir a consulta periódica para evitar posibles futuras complicaciones.

 

3. Tu perro no debe de vivir fuera del hogar.

Los perros son animales que han sido domesticados por los seres humanos. Esto hace que si queremos que puedan vivir con nosotros deberían compartir su tiempo para garantizar que se sientan como parte de la manada. Muchas personas acostumbran a sus perros a que deambulen sueltos por las calles y zonas, esperando a que vuelvan al final del día, pero esto es completamente desaconsejable. Es cierto que también deben pasar tiempo al aire libre para poder correr y jugar, pero recuerda que tienen que saber cuál es su posición en la familia humana. De no hacer que esto sea una realidad, favorecemos los comportamientos más instintivos y agresivos. Recordemos que son animales.

 

4. Cuida la salud dental de tu perro

La dentadura de nuestros perros suele ser una fuente de problemas para ellos, ya que aunque se deberían de lavar con la misma frecuencia que la de los seres humanos, la mayoría de nosotros no les solemos prestar ninguna o casi ninguna atención. Hay diferentes utensilios especialmente diseñados para tal fin en mascotas al igual que diferentes tratamientos que permitan reducir los efectos negativos de las enfermedades bucodentales en nuestros perros. Controlarlo a tiempo puede evitar que tu perro pase por enfermedades demasiado molestas para ellos.

 

5. No dejes a tu perro solo en tu coche

El mecanismo natural de controlar la temperatura corporal de los perros no funciona igual que el nuestro, ya que los perros son incapaces de sudar, o por lo menos no como lo hacemos nosotros. Para regular el calor de su cuerpo emplean un mecanismo basado en la respiración. Esto hace que cuando haya más calor comiencen a generar más dióxido de carbono, terminando por poder asfixiarse en espacios calurosos cerrados ya que se quedan rápidamente sin oxígeno. Recuerda que aunque sea un periodo corto de tiempo, puede ocurrir una tragedia y costarle la vida a tu perro.

 

6. Los perros no son juguetes

En muchas ocasiones los humanos tratamos a los perros como si fuesen juguetes o criaturas sin sentimientos. Los golpeamos, los castigamos, los encerramos o simplemente los guardamos utilizándolos como si fuesen objetos. Recuerda siempre que un perro tiene la capacidad de alegrarse, entristecerse, aburrirse o divertirse de igual modo que lo hacemos nosotros. Por ello es muy importante que busques la forma de evitarles varios traumas que puedan desencadenar respuestas muy negativas negativas. A nuestros ojos los perros son como niños.

 

7. Usa bien el transportín o Kennel

Un Kennel o en su traducción “perrera” es una pequeña jaula en la que una mascota puede ser transportada en largos viajes. En muchas ocasiones, sobretodo cuando pasamos un tiempo fuera de casa es utilizada como lugar de descanso para el animal. Por ello es importante no usarlo como lugar de castigo, ya que nuestro perro lo asociaría a algo negativo. También hay que tener en cuenta que ellos no tienen la misma concepción del tiempo que nosotros, y si los metemos ahí para castigarlos, olvidarían rápidamente el motivo que los llevó allí y tan sólo se sentirían muy tristes por aislarles dentro del kennel.

 

8. Evita los alimentos prohibidos para los perros

Algunos alimentos son muy perjudiciales para nuestro perro, pudiendo provocar reacciones nocivas incluso llevarlos a la muerte. Jamás debes de dar chocolate a un perro, la culpable es una pequeña molécula que incluye el cacao: la teobromina.
Se trata de una sustancia similar a la cafeína que es tóxica para el perro e incluso, puede provocar su muerte si la intoxicación es importante, así es que por mucha cara de tristeza que te ponga no le des chocolate, tampoco le debemos dar ajo, productos lácteos o cebolla, pero también debes de saber qué frutas puede comer tu perro. Aun así intenta darles su pienso periódicamente, evitando darles huesos de pollo fácilmente astillables.

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